Un día la tierra jugaba con la luna, ambas brincaban de estrella a estrella cuando de pronto la luna se detuvo en seco, la tierra que hasta entonces se reía, se detuvo también y miró a su astro preocupada- ¿Qué te ocurre luna mía? ¿Por qué has dejado de jugar?
La luna bajo la mirada y se perdió en una estrella que a su lado cruzaba, la tierra volvió a insistir
– ¿Qué es lo que te pasa? No me gusta verte así
-Si te lo dijera no me entenderías
-Tal vez, si me lo dijeses podría tratar de entender
La luna negó afligida-Aunque tratasen no podrías, no puedes echar de menos aquello que siempre has tenido.
-Todos tenemos algo que nos falta y todos tenemos algo que el otro añora, vamos luna mía cuéntame que pasa.
Ella suspiro frustrada y asintió-Mira al sol, siempre brillante y resplandeciente, iluminando la oscuridad a su paso, sin el todo seria frio, sin él no habría vida, el brinda la energía que otros no tienen ¿Y yo? ¿Qué brindo yo? O mira las estrellas siempre destellando con su brillo singular, adornando el cielo con sus bellas formas ¿y yo? ¿Qué hago yo? Solo estar parada, flotando en la nada, y saturno ¿Acaso lo has visto? Tan grande, tan majestuoso, siempre adornado por sus bellos anillos ¿Y yo? ¿Yo que tengo? Solo rocas, roca, roca y más roca. Voltea la vista a marte siempre llameante con su brillante color y aunque pequeño y solitario siempre causa sensación ¿Qué si vivía que si no? ¿Qué si habrá un motivo del fuego en su interior? ¿Y yo? ¿A mi quien me piensa? ¿Quién me presta atención? -La luna mira a la tierra sombría y sin sonrisa ni alegría continúa su aflicción-Estoy yo y luego estas tú ¿Te has visto al espejo? Eres verde y brillante, cubierta de bellos mares, te adornan montañas, lagos y valles, todo en ti refleja vida, siempre bella y equilibrada, siempre buscando crear ¿Y yo? Yo soy gris, fea y seca, sin gota de vida siempre estancada tras de ti, sin nada que me haga valer o lucir.
-Hay luna mía, entiendo tu afición, pero, aunque comprendo tu motivo no tiene razón, el sol brilla es verdad, pero todo requiere del Jing y del Jang, el sol es el día, pero eres tú la noche y si siempre fuera día ¿Entonces que sería de mí? Yo estaría perdida sin camino ni razón, rotando acelerada por no encontrar mi dirección, las estrellas brillan es verdad, pero sin ti a su lado ¿dónde reflejaría su fulgor? Sin ti luna mía la postal seria incompleta, pues el cielo, aunque adornado no tendría a su más grande estrella, quizá no tienes anillos o un brillante color, pero no por ello llamas menos la atención, eres única y especial y para mí siempre serás mi astro sin igual.
Entonces la luna miro a la tierra sonriente pero la sonrisa pronto se borró-Dices eso porque solo buscas hacerme sentir mejor.
-Es verdad que quiero consolarte, pero no lo digo por decir, el magnetismo que en mi generas es lo que equilibra mi existir, que triste serían los mares sin que tú los hagas rugir, ¿Cómo crecería el plantío? Sin el ciclo que los ha de regir, tú eres importante, bella y singular, eso es algo que no has de olvidar y es que dices que soy bella pero dices eso solo porque no te has visto brillar, no te has visto como yo te veo y yo te veo como un gran lucero, como eso y mucho más; dices que tú no eres vida pero tu amiga mía eres la razón por la que yo siempre estoy viva y para que no haya dudas, no haya reproches permíteme dejarte hoy algo claro… la vida en mi requiere de equilibrio, las plantas requieren de cuidados, la vida se liga entre sí, las montañas se forman con el tiempo, el rio puede volverse hielo, mi equilibrio requiere cambio pero hay un cambio que yo no quiero, un cambio que espero jamás deba vivir y es que si tú te alejas de mi lunita mía, entonces no sé qué haría yo sin ti.
