Voz propia
No hago ruido,
pero eso no significa
que no tenga nada que decir.
Mi voz no siempre sale en palabras.
A veces se rompe,
a veces se esconde,
a veces se queda atorada
donde nadie puede verla.
Y entonces aparece en colores,
en formas que no entienden,
en miradas largas,
en todo lo que guardo
cuando no sé cómo explicarme.
Dicen que estoy callada,
que no pasa nada en mí,
pero por dentro
todo está pasando al mismo tiempo.
Siento más de lo que digo,
pienso más de lo que muestro,
y aunque no siempre lo entiendan,
eso no lo hace menos real.
Porque mi voz no es silencio,
solo es distinta.
Y aunque no siempre me escuchen,
aunque a veces parezca invisible,
yo sí sé
que mi voz existe.
CategoríaNiñas y niños toman la palabra
