Categoría: Comunidad, fiesta y arte

Acatzingo, formada su etimología de las palabras náhuatl: ACATL, carrizo de que se hace, ACATLA (carrizal) TZINTLI, expresión de diminutivo, y CO, en ACA-TZIN-CO, queriendo decir, en los carrizalitos, o donde hay pequeños carrizales, a cuarenta y cinco minutos de la capital poblana, es uno de los 217 municipios que conforman el estado de Puebla y paso obligado para aquellas y aquellos que vienen o van de Veracruz a la CDMX.

La comunidad de Flores Magón se encuentra al norte del estado de Puebla, en el municipio de Tuzamapan de Galeana. En esta comunidad se realizó la Campaña de Alfabetización del CUPS en 2003 y en 2018, se realizó la Brigada de Trabajo Comunitario en la que un grupo de estudiantes de la Universidad Autónoma de Puebla vivieron por tres semanas en la comunidad y realizaron diversas actividades de mediación de lectura y divulgación de las ciencias con niñas, niños, jóvenes y adultos.

Durante el mes de marzo en la temporada de carnaval, en la localidad de San Nicolás de los Ranchos en las cercanías del volcán Popocatépetl, niños, jóvenes y adultos pintan sus cuerpos con aceite quemado de automóvil, aceite vegetal o pigmento para cemento de color negro y se convierten en los Xinacates, quienes recorren las calles en grupos numerosos que asustan a los pobladores y turistas que corren el riesgo de salir manchados por su toque, si es que se niegan a cooperar para el baño.

Es un breve y curioso relato del escritor colombiano Gabriel García Márquez, en el que el narrador cuenta su visita en compañía de su familia al castillo renacentista en Arezzo, allí Miguel Otero Silva les cuenta la tenebrosa leyenda fantasmal de Ludovico, señor de las artes y de la guerra, que en un instante de locura había asesinado a su amada en el lecho donde acababan de amarse.

Sentado en una banca con la mirada perdida se haya un hombre trajeado, de piel pálida, cabello cobrizo y ojos tristes, junto a él se encuentra un lugar vacío. Dudo un momento pero decido acercarme, ha sido un día largo y necesito descansar, me acerco y una extraña sensación me invade -Disculpe ¿Puedo sentarme?.

Había una vez un hombre que era muy flojo, no le gustaba trabajar y discutía mucho con su esposa, la última vez que discutió con su esposa ella le dijo: -tráeme dinero para que coman tus hijos, a lo que él le respondió: -pues voy a buscar trabajo, pero sí al diablo encuentro, a él le pido trabajo.

¿Alguna vez has gritado al aire o has visto la forma de las olas de mar? Puede que te hayas hecho la pregunta de ¿Cuál movimiento crea hacer aquellas simples acciones? la verdad es que tienen un trasfondo increíble.

Desde la antigüedad, el hombre ha utilizado pigmentos de origen natural como algunas tierras, plantas, animales y hongos, estos recursos eran empleados para colorear su cuerpo, sus vestimentas y para fines decorativos en un sinfín de soportes. Con la creación de los tintes sintéticos, el conocimiento de los tintes naturales fue decayendo. En la actualidad, hay lugares donde el legado se mantiene vivo en los tejidos y artesanías.

El último trimestre del año está lleno de color, de sabor y de tradiciones, lleno de fiestas, estás son resultado de un sinfín de historias de nuestros antepasados que seguimos realizando y muchas veces sin conocer muy bien su origen, tuvimos una plática muy amena con el profesor Víctor Montaño Silveti, él es un difusor de la cultura y de la historia que entre tantas actividades que realiza se ha dado el tiempo para realizar actividades extraordinarias acerca de artesanía y cartonería, que cómo descubrimos en la plática van mucho más allá del producto final.

Una de las más importantes celebraciones en México, es el día de muertos, donde todo el pueblo se prepara para recibir a sus fieles difuntos con exuberantes ofrendas; unos velando y acompañando a sus seres queridos, y otros disfrutando del goce y alegría en el campo nocturno, como lo eran antes las rodeadas o veladas en la comunidad de San Buenaventura Tetlananca, Tecali de Herrera, Puebla.

Cuando era un infante (así es, hace mucho tiempo), y casi casi como una tradición obligada y a la que no le tomaba la mayor importancia, mi familia (liderada por la abuela) me llevaba cada año a poner flores, rezar, cantar y velar al panteón ‘’del pueblo’’, sí, así le llamábamos: ‘’El pueblo’’ (ya después me enteraría que hay muchos pueblos en Puebla y que el nombre de éste es Nativitas, Cuautempan, en el municipio de Coyotepec en la Mixteca Poblana).

Desde que soy pequeña, recuerdo que escuchaba algunos sones en las fiestas, que observaba como algunos dulces volaban entre las personas mientras ellas se movían al ritmo de una melodía, como bailaban con un guajolote, con chiquihuites llenos de dulces o con diferentes objetos, o como en algún momento de la fiesta, el carnaval se escuchaba, mientras las personas tomaban a sus parejas y empezaban a bailar.

Esta edición es una invitación a encontrarnos con otras personas y conocernos un poco más, a recordar las fiestas que pasaron y a planear las que vendrán, porque estamos seguros de que no hay mejor manera de empezar el año. Las fiestas y celebraciones forman parte de nuestra identidad cultural, y en ellas es posible apreciar el arte y la manera de ver el mundo de una manera particular. Nos encantan las fiestas porque son perfectas para encontrarse con otras personas, para gozar y disfrutar de la vida, para hacer comunidad.