Acatzingo, tierra de tradición

hojaldra
Hojaldras de Acatzingo. (Carlos L. Mendoza)

Acatzingo, formada su etimología de las palabras náhuatl: ACATL, carrizo de que se hace, ACATLA (carrizal) TZINTLI, expresión de diminutivo, y CO, en ACA-TZIN-CO, queriendo decir, en los carrizalitos, o donde hay pequeños carrizales, a cuarenta y cinco minutos de la capital poblana, es uno de los 217 municipios que conforman el estado de Puebla y paso obligado para aquellas y aquellos que vienen o van de Veracruz a la CDMX.

A lo largo del tiempo, ha sido testigo de innumerables acontecimientos que han cambiado la historia de nuestro país, desde sus orígenes hasta su conquista, su independencia, conformación como República, revolución y actualidad, Acatzingo no sólo es tierra de paso, es un pueblo lleno de historia, cultura, arquitectura y tradición. Muestra de ello, es la forma particular en la que este sitio celebra la fiesta de los fieles difuntos, dándole su toque particular y sobre todo un sabor exquisito a las mesas y altares que se montan en este lugar.

El arte y oficio de la panadería acatzinca es una actividad que se realiza desde épocas muy antiguas, destacando de entre otros, su proceso de creación, su rico sabor y la gran dedicación que los maestros panaderos emplean para realizar cada pieza todos los días.

Llegando octubre, las panaderías de Acatzingo empiezan con los preparativos para elaborar no solo los típicos panes de temporada, como el pan de muerto o el pan de sal, sino también una basta variedad de hojaldras que no encontrarás en otro lugar, podrás comerte una rellena de chocolate Oaxaca, de queso con piña, queso con zarzamora, de menta, de nuez o la de huevo con su azúcar escarchada, todas estas y otras más horneadas a la leña y en horno de tabique, manteniendo la metodología original que le da ese particular y rico sabor.

Aunado a ello, no podrían faltar los dulces que se elaboran en este mismo sitio, la tortita de coco, pepita, el dulce de tejocote, de calabaza, los pastelitos o repostería, la nieve de leche y otros, también son parte de la gastronomía que engalanan estas festividades en el bello municipio acatzinca. 

Quizá podrás encontrar toda esta variedad de panes y dulces en otros lugares, pero créeme, que como el que se hace en Acatzingo no tiene igual, no solo probarás estas deliciosas creaciones, sino también podrás recorrer una de las plazas más antiguas de México, cada martes de octubre y los días próximos a los muertos, artesanos, comerciantes y trabajadores del campo, muestran sus productos para que tengas todo listo y recibas a tus seres queridos como se debe, flores, canastas, trastes y cazuelas de barro, incienso, fruta, adornos y demás es lo que podrás admirar en estos días, de igual manera, del 22 al 24 de octubre podrás estar en la primera feria del pan y el dulce típico, donde las mejores panaderías de este lugar expondrán sus productos, teniendo la oportunidad de conocer más a fondo su trabajo y degustando en cada puesto las delicias que nos tiene preparados mientras admiramos la arquitectura del centro histórico, rodeado por sus hermosos portales, los más largos de las ciudades colonias de Puebla, su Parroquia levantada en el año de 1609 y su Ex Convento Franciscano de 1558. Así que ya sabes, date la oportunidad de conocer este bello municipio que te espera con los brazos abiertos, estoy seguro que no te arrepentirás ¡Bienvenidos! 

 

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