“Levántate América del martirio
Sacude a los Andes y a tus ríos (…)
Levántate América del sueño en que te encuentras”.
(Carlos Lazo, Chile)
¿Civilización versus barbarie?
¿Acaso no fueron ellos, ‘los civilizados’,
los que barbarizaron nuestro suelo
con engaño, muerte y destrucción?
Poco a poco,
Primero con armas y luego con evangelización,
comenzaron el exterminio aborigen.
Ocultaron a Inti de los ojos Chinchorros,
pisotearon el barro Diaguita,
derribaron los rewes Pehuenches,
destiñeron el cuerpo de los Káweskar,
hundieron las barcazas del pueblo yagán.
¿Dónde están ahora los Calchaquíes, Chonos y Yámanas?
Chau Ngenechen llorará en las tierras del foliel
por la sangre nativa derramada.
Incas, Mayas y Aztecas
conocieron antes el filo de la espada.
Charrúas y Guaraníes,
Amazonas, Aimaras y Quechuas
han debido resistir discriminación y marginalidad.
Pero aún hoy se les reprime,
todavía hoy se aplasta su cosmovisión
y encarcelados por el dólar cortan sus árboles,
inundan sus tierras, talan sus sueños…
Hijos de Walmapu: ¡no desfallezcan!
Aunque allá en los hielos inmortales
no vuelva a brillar Karro, la estrella matutina Aónikenk
todas las mañanas sureñas, sobre el pewen y lafken,
renace libre y poderosa wuñelfe,
el lucero del alba mapuche,
como símbolo de la resistencia de los pueblos originarios de América.
(Desde Chile a los países hermanos de Latinoamérica)
