Estrategias agroecológicas para la reconstrucción agroalimentaria de Coyuca de Benítez, Guerrero

Contexto regional

Coyuca de Benítez es uno de los 81 municipios del estado de Guerrero, allí el 21% de la población en edad laboral depende de la agricultura, y el 89% depende del temporal de lluvias para cultivar alimentos(INEGI,2021). Cuenta con pendientes pronunciadas de hasta 70%, las cuales determinan las altitudes que van de los 100 a 1 000 msnm. Coyuca de Benítez es considerado de bajos ingresos y alta marginación, porque el 65% de la población se encuentra en situación de pobreza y rezago social INEGI (2021). Al mismo tiempo, es calificado como desfavorable para la producción de alimentos, pero aquí persisten las tecnologías tradicionales, ya que el 80% de la producción se logra bajo el sistema milpa, donde más del 70% de las familias cuenta con una parcela entre una y tres hectáreas para la producción de alimentos básicos, así como también algún pedacito de traspatio o solar que va de 50 hasta 150 m2 para la cría de animales y siembra de hortalizas (Cortez-Bacilio,2022). Lamentablemente, el pasado 25 de octubre, el estado de Guerrero vivió uno de los acontecimientos naturales más devastadores en la historia del país y, Coyuca de Benítez fue uno de los más dañados por este tifón de categoría 5 de nombre Otis, fenómeno que dejó sin alimentos básicos, pues la mayoría de plantas de maíz (cultivo principal para la alimentación) estaban en plena floración por lo que muy pocas llenaron bien y fueron presa fácil del viento incesante que se desplazó a 300 km por hora, durante más de tres horas. Este escenario prolongaría la inseguridad alimentaria en la región; además de una incertidumbre caótica por lo nunca antes visto.

Acciones Estratégicas

En estos tiempos turbulentos de crisis climática, ambiental y alimentaria, los diferentes niveles de gobierno primero optaron por visibilizar las perdidas en viviendas (techos, paredes, bardas, etcétera.), y hotelería del vecino municipio acapulqueño, entregando de manera tardía y desorganizada despensas con alimentos procesados que, por si fuera poco, son alimentos que deterioran la salud humana. Ante estas crisis, sin respuestas gubernamentales sobre la situación o alternativas para reactivar el  campo (la producción agropecuaria),  familias campesinas originarias del municipio e integrantes de Regmaíz (Red de Campesinos Guardianes del Maíz Nativo), organización milpera coordinada por Alejandro Hernández Onofre, campesino y promotor agroecológico de la región coyuquense desde hace más de 12 años, en conjunto con la Fundación Semillas de Vida A.C., gestaron una iniciativa para reconstruir soberanía alimentaria local, con la implementación de Milpas Agroecológicas (MA) y Huertos Integrales Sustentables (HIS), sistemas campesinos que vienen floreciendo y transitando en la región en la última década,  robustecidos por la agroecología. Si bien, dichos sistemas agroalimentarios se practican en el temporal de lluvias, pero con la emergencia alimentaria, existió la urgencia y necesidad de producir alimentos en época de estiaje para complementar la alimentación. Vale recordar que los sistemas tradicionales como la milpa y el huerto, han jugado un papel fundamental en la conservación de la agrobiodiversidad, no sólo como hábitat de diversas especies, sino también como garantes de un patrimonio biocultural culinario intangible. Son los sistemas más antiguos en Mesoamérica, que hasta hoy, enriquecen la base alimentaria del maíz al agregar a las dietas las proteínas de origen animal, hortalizas, tubérculos e innumerables frutas de temporada (Gonzalez-Jacome,2016).

Logros y resultados locales

La iniciativa agroalimentaria tomo fuerza, gracias a los donativos de amigos, familiares y organizaciones hermanas nacionales e internacionales que se solidarizaron con la situación abrumante a nivel municipal. Durante la campaña donataria que circulo en redes sociales a principios de noviembre de 2023 y finales de febrero de 2024, se logró juntar la cantidad de $ 223,850 mil pesos, la cual fue muy importante para adquirir: motobombas, poliductos, aspersores, tinacos y herramienta indispensable para la reactivación agroalimentaria en la región a través de sistemas de riegos de auxilio para producir alimentos sanos y cercanos. Como resultado de esta iniciativa, se lograron poner en marcha 26 Milpas Agroecológicas (MA) y 6 Huertos Integrales Sustentables (HIS) para un total de 32 proyectos agroecológicos con infraestructura para riego, en el municipio Coyuca de Benítez. Estos paradigmas locales son agroecosistemas que no atenta contra el medio ambiente, contra la vida misma, no contaminan y utilizan prácticas agroecologías en lugar de agrotóxicos y semillas foráneas.  Se fundamenta en el uso de variedades locales/nativas, tolerantes a la sequía y adaptadas a cada zona, con el uso de abonos orgánicos y verdes, biofertilizantes, manejo agroecológico de plagas y enfermedades, diversificación, asociación y rotación de cultivos, conservación de suelos, selección de semillas, entre muchas más (Cortez-Bacilio,2020). 

En este tiempo, con el impulso de los proyectos agroecológicos, es notable la reactivación de familias completas que fortalecieron sus sistemas alimentarios locales a través de diversas prácticas agroecológicas. Con estos proyectos las familias están cultivando una diversidad de alimentos, están vendiendo e intercambiando alimentos sanos y nutritivos a nivel local. Siendo éste un proceso socialmente activante, en el que todos los miembros de una familia se interrelacionan, asumiendo roles diversificados ante una necesidad común.

Las comunidades que se beneficiaron son: Las Lomitas, El Huamuchitl, La Lima, El Papayito, Barrio Nuevo del Progreso, Pueblo Viejo y El Bordonal. En estas comunidades, no solo comienzan a brotar los primeros frutos, sino también se está reconstruyendo soberanía alimentaria y laboral.

Las familias están garantizando su autoconsumo, están recuperando parte de lo perdido, pero también con la obtención de excedentes están haciendo circular una economía rural/campesina, con la venta de granos y hortalizas, para la adquisición de productos que no producen. Estos proyectos no sólo se basan en principios agroecológicos, de cómo reutilizar espacios a cielo abierto para producir alimentos frescos y promover la separación, reciclaje, ahorro de energía, y con esto, sea mínima la dependencia de insumos externos, sino que también involucran elementos socioeconómicos y socioculturales que benefician la reconstrucción del tejido social, con ayuda de las formas de participación y organización que dan vida a los espacios familiares y de comunidad.

Referencias

Cortez Bacilio, M. (2020). Alternativas para construir soberanía local, agricultura familiar campesina y circuitos cortos de comercialización: una experiencia en Guerrero, México. Revista de Agroecología, Leisa, octubre 2020, volumen 36, número 3. pp.22-25.

Cortez-Bacilio, M. (2022). Maíces, milpas y huertos. Una aproximación agroalimentaria de las regiones de Guerrero, en Ruta Antropológica, Año 9, No.14, enero-junio 2022, pp. 283-288.

González-Jácome, A. (2016). Orígenes, domesticación y dispersión del maíz (Zea Mays) en México. En I. López Morenos e I. Vizcarra Bordi (Coord.) Maíz Nativo en México, una aproximación crítica desde los estudios rurales (pp. 25-64). UNAM, Unidad Lerma.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2021).  Boleten de prensa, Recuperado de: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2021/enoe_ie/enoe_ie2021_02.pdf

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