“La bicicleta ha hecho más por la emancipación de las mujeres que cualquier otra cosa en el mundo”
Susan B. Anthony, feminista y sufragista estadounidense
Introducción
El presente texto ofrece una mirada de la bicicleta en la ciudad de Puebla, a partir de una observación participante y trabajo de campo desde el colectivo Chikciwaj, conformado por mujeres, se hace énfasis en la manera como la bicicleta se ha convertido en un elemento de pedagogía y tejido social, tomando la ciudad como un aula viva.
1. Las mujeres ciclistas y su reconocimiento con la ciudad
Dentro de las ciudades se desarrollan distintos modos de habitar a partir de la manera como es recorrida por los actores sociales que se encuentran en esta, los medios de transporte desde los cuales se perciban los lugares determinan la forma como se conciben los espacios y la relación que se establezca con ellos, entre estos modos de transporte se identifica el peatonal, en vehículo motorizado y la bicicleta. Con estas interacciones, las ciudades se convierten en aulas vivas, siendo el escenario de distintas vivencias que afectan directamente a quienes habitan allí.
Entre estos actores sociales se encuentra el colectivo de mujeres ciclistas Chikciwaj, nombre proveniente del Náhuatl en la unión de dos palabras Chicawa: fuerza y Ciwaj: mujeres. Chikciwaj desarrolla el uso de la bicicleta por parte de las mujeres como elemento central, y deciden tomar las calles y convocar a otras mujeres a hacerlo por medio de la participación activa en rodadas dominicales. Esta primera convocatoria surge a partir de una publicación en la red social facebook en el mes de febrero del año 2021, en donde se invitaba a mujeres quienes quisieran entrenar juntas en distintos recorridos para fortalecerse de modo físico y emocional.
Conforme se siguieron desarrollando las rodadas dominicales (figura 1) en el colectivo Chikciwaj las mujeres se encontraron con otras mujeres dentro de la ciudad con quienes compartían objetivos en común, en otras palabras, se identificaron como iguales. Se pasó de lo individual a lo colectivo, y como indica Montero (2003) se fue generando una mayor participación y un objetivo comunal.
Se traspasa la barrera de lo individual a lo colectivo, y es en esta búsqueda que ocurre lo que se llamará un hito en esta forma de organización inicial, y es el momento en que atropellaron a una de las integrantes, el día 28 de febrero de 2021, en este día un coche atropella a una de las compañeras y la lanza contra la banqueta, acto seguido el coche sigue su camino y ella queda malherida, es llevada por las otras compañeras de ruta al hospital para que sea atendida. A partir de este momento el grupo inicial en su conjunto decide reevaluar el objetivo de solo rodar de modo recreativo y surgen nuevas necesidades, se visibilizan nuevos aspectos a tener en cuenta anclados al acto de rodar, al uso de la bicicleta y a la condición de ser mujer, englobándolos en tres necesidades detectadas: la necesidad ligada a la movilización y visibilidad de la mujer ciclista, el aumento en la participación y la creación de nuevos saberes desde lo experiencial en el uso de la bicicleta en las calles.
2. La pedagogía desde lo popular: nuevas necesidades
Desde lo anterior se hizo visible la necesidad de crear un tejido social el cual logre combatir la alienación de la mujer hacia la organización comunitaria, y en parte también a la unión con otras mujeres en un rol distinto al que le impone el sistema patriarcal predominante. Se le apuesta a una pedagogía crítica la cual incluya un fortalecimiento de la autonomía individual y colectiva.
Así mismo, en este proceso surgen nuevos liderazgos y conlleva a la creación de nodos secundarios de tal manera que haya un trabajo en red dentro de las mismas mujeres, no solo para unirse el domingo, si no para que se conozcan dentro de sus colonias, con esto aparece el contingente Periplaza, contingente Cholula, contingente Norte y contingente CU. Se lleva a cabo un fortalecimiento a nivel individual en cada mujer al ingresar al colectivo, a nivel grupal cuando se genera una identidad social y a nivel comunitario cuando se interactúa con otros colectivos. De la misma manera se realiza de forma indexada la conformación de redes, de modo interno, cuando dentro del colectivo se organizan subgrupos en la conformación de contingentes dentro de cada zona de la ciudad, y a nivel externo en el momento en que establecen lazos con otros colectivos, con el fin de aumentar el impacto estableciendo objetivos comunes y alianzas con ellos.
A través de la bicicleta se fomenta un tipo de enseñanza directamente en el territorio que implica una interacción entre las ciclistas, y a su vez de estas con la ciudad y con los demás actores dentro de ella. Se combina la teoría con un conocimiento experiencial, y se ponen en evidencia todos esos preconceptos que ya se tienen, contrastándolos con los modos de percibir la ciudad.
A través del colectivo se hace énfasis en tres aspectos: el fortalecimiento individual y comunitario, así como el reconocimiento de ellas en la ciudad como actores viales y una pedagogía en el manejo de los derechos y deberes como ciclistas. Con esto, las ciclistas pasan a identificarse como sujetos activos del colectivo y en sí en el uso de la bicicleta, apropiándose de la construcción de su conocimiento, lo que conlleva a una reflexión crítica del mundo.
Este conocimiento experiencial se plantea en línea con lo propuesto por Freire en tanto que la educación va más allá de la memorización de conocimientos, se encuentra en la propia construcción de estos por parte de los sujetos, trascendiendo las aulas físicas y los elementos pedagógicos tradicionales, “saber que enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción” (Freire, 1997, p. 47)
Comentarios finales
Se hace necesario desde el colectivo Chikciwaj continuar con el establecimiento de redes con otros colectivos de ciclistas mujeres, actualmente solo se ha identificado en Puebla aparte del mencionado en este ensayo, el colectivo de Somos Fuego, el cual se formó por un nodo feminista participante en la toma del congreso de Puebla en noviembre del 2020. Así mismo, establecer nexos con otros colectivos mixtos como Gorillaz Bike en la alianza por exigencias de movilidad en la ciudad hacia organismos estatales, de tal forma que se fortalezca una narrativa emergente en el uso de la bicicleta como elemento de resistencia, y de resiliencia desde la mujer al rol impuesto desde el sistema, así como al paradigma que privilegia al coche como medio de transporte principal.
Cabe agregar que actualmente se está realizando la conformación de redes para una rodada masiva, pacífica y apartidista. Esta tendrá lugar el domingo 27 de junio de 2021 (Apéndice 1), para esto se han contactado a colectivos y organizaciones con visiones convergentes sobre el uso de la bicicleta como medio pedagógico de empoderamiento y fortalecimiento de las personas. Esto demuestra que la bicicleta se establece como una herramienta social en el tejido comunitario, de empoderamiento de quienes la usan de modo constante y política en el ejercicio de ciudadanía.
Bibliografía
Freire, P. (1997) Pedagogía de la autonomía: saberes necesarios para la práctica educativa. España: Siglo XXI.
Montero, M. (2003). Teoría y práctica de la Psicología Comunitaria. La tensión entre comunidad y sociedad. Argentina: Ed. Paidós.
