El poder de los microbios

Hoy en día, nos encontramos ante problemas de salud que se pueden prevenir con buenos hábitos. Enfermedades como la obesidad, hipertensión y diabetes se relacionan con la inactividad física, el pobre consumo de leguminosas, el uso frecuente de antibióticos, el elevado consumo de alimentos procesados ricos en grasas y azúcares añadidos, la elección de porciones más grandes de alimentos, entre otros.

Tras recientes estudios, se ha descubierto el importante papel de la población de microbios que habita en nuestro cuerpo, como aliados para combatir enfermedades crónicas. La microbiota es la población de microorganismos que habita en diferentes partes del cuerpo, existen diferentes microbiotas, por ejemplo la de la piel, la nasal, la  oral, la gastrointestinal y urogenital. Estas bacterias son de tamaño muy reducido, por lo que solo se pueden observar mediante un microscopio.

Primeramente, estos microorganismos se localizan en las tierras de cultivo o suelos “vivos y buenos”, cuyas características permiten que crezcan frutos saludables y fuertes que favorecen la buena nutrición de quienes los consumen, ya sean humanos, plantas o animales. Algunos microbios son causantes de enfermedades, pero otros nos mantienen sanos. En el cuerpo humano habitan mayormente en el intestino, los científicos han determinado más de 200 géneros diferentes de bacterias en este órgano.

Algunas funciones que desempeña la microbiota son: digerir los hidratos de carbono complejos, debido a que las enzimas digestivas en los humano no son capaces de hacerlo y las enzimas de las bacterias sí; también eliminan toxinas, fortalecen el sistema inmune (producen varias vitaminas), previenen enfermedades (regulan la glucosa en sangre y forman barreras protectoras contra patógenos) y equilibran las emociones.

La salud intestinal está relacionada con la salud cerebral. Debido a que el intestino se encuentra dirigido por el sistema nervioso (igual que el cerebro), se le ha llamado “segundo cerebro”.

El intestino actúa independientemente de las señales del cerebro y secreta sustancias que influyen en el estado de ánimo, estrés y ansiedad.

Algunas dietas de moda con poca variedad y muchos alimentos procesados atentan contra el desempeño de los microbios del intestino que son benéficos para la salud, a este desequilibrio se le denomina disbiosis. De la misma manera, prácticas de cultivo con exceso de fertilizantes químicos, no son propicios para obtener alimentos ricos en microbios benéficos. 

Científicos han señalado que la microbiota intestinal de personas sanas, es diferente de la de personas con diabetes, obesidad y enfermedades del corazón. Es decir, existen bacterias en común entre individuos con y sin enfermedad, sin embargo, la abundancia de ciertos de tipos de bacterias se modifica.

Algunas de las medidas para reducir la disbiosis intestinal son: consumir fuentes de fibra, proteína de buena calidad y alimentos bajos en grasas saturadas. En nuestro país podemos consumir una basta variedad de frutas y verduras como el nopal, semillas de chía, avena y soya. Hay que optar por alimentos propios de la región y de fácil acceso, nuestras bacterias lo apreciarán.

Cada vez son más las ventajas de tener un estilo de vida que incluya una alimentación saludable. Las necesidades nutrimentales pueden variar de una persona a otra, por ello, es importante consultar con un nutriólogo antes de hacer cambios radicales en la dieta. La alimentación es uno de los pilares de la salud y cada vez existen más pruebas de ello.

Contacto. Instagram: gerianutri

 

Referencias

Sobreviviendo a la COVID-19 en México: El remedio olvidado. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. Primera edición de la adaptación mexicana, febrero de 2021. Ciudad de México, México.

Nimbe T. T., Armando T. P. Microbiota y síndrome metabólico. En Francisco Gómez Pérez (Ed.), Síndrome Metabólico. pp.143-149. Permanyer.

 

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