Convenio de un idilio

La felicidad es momentánea, y nos atormentamos por complejos mentales que inician como juego o tonterías.

Si vamos a aventurarnos, quiero compartir la vida y el mundo contigo, sin que te lo apropies, o sea algo de lo que me adueño.

En el mundo de la vida y comunicación, hay de todo, está por lo que te estresas, por lo que te alucinas, y como este lo significas.

Así existimos. Porque percibimos en toda relación se puede ser el más enojón y también el más risueño.

Cuando te encuentras lejos, quisiera ser la cobija con que te abrigas en esas noches frías.

Me gustaría ser la almohada en la que reposas y despierta de un sueño.

Quisiera ser el viento que te acompaña y acaricia tu rostro, cuando caminas.

Con un solo acto, gesto e intención tuya, he pasado de ser el lobo más grande, al canino más pequeño.

Si el ritmo de mis latidos desarmoniza, tu compañía es el diapasón con que lo afinas.

Para construir mi vivienda, en la arquitectura de tus labios encuentro el mejor diseño.

Quiero ser el bohemio que inmortalice tu belleza con el significado de mis letras, a partir de nuestro contacto, inspiración y rimas.

Ambos estamos desgastados, pero tienes la aguja y yo el hilo para coser lo que tengamos roto.

Sé que el cambio empieza por uno mismo, pero necesitamos ayuda, el uno del otro.

Si podemos seguir dialogando, si podemos seguir tomados de la mano, te prometo que no te voy a soltar.

Yo quiero caracterizar el personaje que esté contigo, en la obra de teatro que nos toque representar.

Pero claro, siempre y cuando me conserves interés, tengas ganas de bailar y fuerzas hasta para regañar.

Será un aprendizaje interesante, enriquecedor y divertido, eso te lo aseguro.

Siempre he sido sincero contigo, y te repito con toda honestidad, que ¡te quiero mucho mi amor! Si tú tienes el fuego y yo la vela, podemos alumbrar nuestro camino, si se tiñe oscuro.

A mí, lo que más me importa, es tu presencia en mi presente y contexto, porque solo así podemos construirnos, un futuro.

 

LEER
La Revista
Anteriores
Contacto
El CUPS