Después de dos años de pandemia por el virus Covid 19, podemos mirar en retrospectiva y recordar todas las cosas que hemos pasado como humanidad, algunas más escalofriantes que otras. En redes sociales los memes se encargaron de ridiculizar a la autoridades y personajes que surgían casi a diario, que, con sus ocurrencias e ideas simplistas nos llenaban de carcajadas por sus concepciones sobre cómo funcionaban los termómetros infrarrojos, los cubrebocas, los contagios y sobre cómo la posesión de grandes cantidades de papel higiénico asegurarían su supervivencia.
Sin embargo, con el pasar de los meses las noticias y los memes fueron volviéndose más oscuros, el internet se burlaba de gente que no usaba correctamente el cubrebocas, que salía a espacios públicos con gafas y guantes, se burlaba de los tapetes desinfectantes y rociadores de cuerpo completo; las masas se encargaron de hacerles notar su ignorancia con creces, se les calificaba de salvajes, de estúpidos por no saber lo que saben los demás. En las noticias se hablaba del aumento de la tensión por la incertidumbre, amenazas y agresiones contra personal técnico de las antenas 5G en distintos países, suicidios en los hospitales por parte de pacientes al saberse contagiados, información falsa sobre el supuesto robo de líquido sinovial y ataques con cloro en contra de personal del área de la salud. Si bien, yo mismo desapruebo la violencia en contra de estas personas, todo esto dejaba al descubierto la desesperación y frustración de la persona promedio que, al verse incapaz de detener las actividades necesarias para su subsistencia, hacía cualquier cosa que su sentido común le dictara para protegerse a sí misma y a los suyos.
La poca información disponible sobre esta enfermedad sumada al aún más escaso conocimiento científico básico fue lo que provocó el pánico que vivimos como sociedad en esos días; esto naturalmente nos lleva a pensar que la raíz de esta situación está en el descuidado sistema de educación del país, sin embargo, en los planes de estudio se contemplan algunos de estos puntos por lo cual podemos deducir entonces que: la forma de enseñar ciencia no es óptima ya que gran porcentaje de estudiantes prefieren mantenerse alejados de carreras de áreas de ciencia, tecnología, matemáticas e ingeniería, principalmente por malas experiencias escolares.
Por ello, es de vital importancia replantearnos la forma en que enseñamos y aprendemos ciencia, ya que la aproximación dogmática que normalmente se usa en las escuelas nos lleva a aberraciones como el cientificismo o el uso indiscriminado del método científico como herramienta para denigrar cualquier otro tipo de conocimiento humano; y que a su vez crea la ilusión de que se trata de algo estático y rígido, a lo que únicamente se puede acceder siendo infinitamente inteligente. Es por esto que considero que la mejor forma para un primer acercamiento a la ciencia es rompiendo con el mito del método científico ya que fuera de las ciencias fenomenológicas, carece de sentido el uso de esta metodología, retomando lo que menciona Feyerabend en su teoría anarquista del conocimiento: existen diversas formas para obtener conocimiento y si nos restringimos a un único método no hay forma en que se pueda innovar, la ciencia es un proceso enteramente creativo y por lo tanto debe ser libre de reglas metodológicas. Por ejemplo, si David Hilbert, matemático que creó parte importante de las matemáticas que sostienen áreas de la física como la mecánica cuántica y la relatividad general, hubiera dependido únicamente del método científico, no tendríamos herramientas como el GPS y no podríamos saber por dónde viene el repartidor de Rappi con nuestras tortas. La ciencia es tan grande como lo pueda ser nuestra imaginación.
Una vez que entendemos el conocimiento científico como un saber más de la humanidad, la presión al acercarnos a él disminuye y se entiende más como un pasatiempo. En esta segunda etapa es cuando podemos recurrir al constructivismo epistemológico, que nos dice que el mundo que concebimos como real es una creación del observador que, al verse confinado por la limitada percepción de sus sentidos y su lenguaje, está incapacitado para conocer la verdad del mundo que lo acecha y por eso construye conocimiento útil, mas no absoluto, para predecir fenómenos. De esta forma podemos crear muchas hipótesis sobre un mismo acontecimiento, identificar relaciones y hasta deducir ciertas leyes que nos hicieron rezar en durante años en la escuela; con base en esto reconocemos a la ciencia como saber humanístico ya que nace de la interpretación y experiencia humana, al igual que el arte, surge de manera orgánica y finalmente creamos la oportunidad de un aprendizaje significativo donde les estudiantes interpretan el papel central.
La ciencia es maravillosa, pero es aún más maravilloso cuestionarla y verla surgir de vuelta.
Glosario
Cientificismo: Es la postura que considera a la ciencia como el único tipo de conocimiento válido y establece que el método científico debe ser aplicado a absolutamente todo.
Ciencias fenomenológicas: Se trata de las ciencias que están fundamentadas en observaciones hechas a través de nuestros sentidos o con instrumentos de medición.
Referencias
La Teoría Anarquista del Conocimiento de Feyerabend. (2012, 6 junio). Internauta Sin Pauta. Recuperado 23 de julio de 2022, de https://filotecnologa.wordpress.com/2012/01/24/la-teoria-anarquista-del-conocimiento-de-feyerabend/#:%7E:text=La%20concepci%C3%B3n%20anarquista%20de%20Feyerabend,y%20otras%20formas%20de%20conocimiento
Andonegui, Martín, & Araya, Valeria, & Alfaro, Manuela (2007). CONSTRUCTIVISMO: ORIGENES Y PERSPECTIVAS. Laurus, 13(24),76-92.[fecha de Consulta 24 de Julio de 2022]. ISSN: 1315-883X. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=76111485004
