Como pacto humano suicida
inconsciente y despiadado;
atentamos con la vida
de un mundo noble y sagrado.
Montes y bosques talados,
flora y fauna que agoniza,
ríos y mar contaminados;
y el problema se agudiza.
Porque el hombre tiene prisa
en satisfacer ambiciones;
pero le causa hasta risa
si alguien busca soluciones.
Maremotos y erupciones,
sequías, sismos y tornados:
son señales y reacciones
de un planeta destrozado.
Por eso ya urge un tratado
entre líderes mundiales;
y con coraje y cuidado
brindar soluciones reales.
Y a los niños educarles
a mejorar el ambiente;
para poder heredarles
un mundo sano y decente.
También puedes leer
CategoríaJusticia ambiental
