De pequeño recuerdo el tiempo,
recuerdo aquellos momentos
de noches oscuras llenas de
estrellas tan lejanas, como bellas.
Hoy salgo, levanto la mirada
y de la nada mi nostalgia
me gana soltando lágrimas a la cara.
De pequeño me sentía lleno de vida,
hoy salgo y solo de pensarlo tanto
he llegado a una conclusión de que ya lo es tanto,
sin embargo, hoy me estoy ahogando.
Estancado, quizás mi ingenuidad
era aquella estrella que me daba
alegría en mis noches en vela.
Hoy despierto y lo primero que
siento es un profundo vacío
por dentro que lo quiero muy lejos,
que desaparezca con el tiempo.
Un profundo vacío he encontrado estando
solo, abandonado, resignado y desesperado
de que a mi ayuda no vendría ninguna.
De pronto a lo lejos te vi y
mi mundo de color gris empezó a
tornarse de un intenso color, mi corazón
se asombró de tanta belleza en una solo doncella.
Tan deslumbrante como todos los días,
tan capas como en aquel día
tan linda como ninguna.
Solo de pensar en ti
siento como mi día se alegra,
solo de verte a ti mis días se despeja,
estando junto a ti mis preocupaciones se aleja.
Cuando pienso en ti mi mente florea,
y junto a ti mis esperanzas de vivir regresan,
convirtiéndote en el motor de un barco en marea.
Sabes doy gracias al destino por haberte conocido
al tiempo por haber coincidido
y sobre todo a ti por permitirme hablar contigo
y quizás a mí por darme un tiempo contigo.
Sin embargo, mi cobardía me limita,
pero aprovecho este tiempo para decir
todo lo que siento sin miedo, entonces comienzo.
Y confieso que durante tanto me has preguntado
¿Qué chica te ha gustado? y yo sin querer responder
que tu eres a quien tanto he amado.
Pero quizás este amor no es
correspondido, tal vez en su corazón
este otro individuo, pero en el mío
siempre estará el sueño de estar contigo.
