¿Cómo imaginas el futuro? Tal vez pienses que será muy positivo y que todos tendrán lo que siempre han soñado, es decir soñarás con una utopía. Por el contrario, si eres un pesimista como yo, tal vez creas que todo terminará mal y el mundo no tiene esperanza, en otras palabras, pensarás en una distopía.
En la ciencia ficción existen estas dos formas de imaginar el futuro, ya sea de manera positiva o negativa. Ambas bastante populares, aunque me parece que la versión negativa del futuro es más popular que la positiva, en especial en el cine.
Entremos un poco en el tema, seguramente has leído o visto historias de llamado género distópico/utópico como lo es The hunger games (2012) de Suzane Collins, los Juegos del hambre en español, o hayas escuchado sobre 1984 una novela de George Orwell. Ambas historias retratan preocupaciones y problemas políticos de esas regiones donde fueron escritas, en especial abordan el autoritarismo y la explotación de otros en beneficio de los ricos.
También hay historias centradas en pensar en cómo será la tierra después de una catástrofe y nos dan finales llenos de esperanza como 2067, una película del año 2020 que nos presenta un planeta Tierra sin oxígeno y al borde de la extinción, que logra salvarse gracias a un viajero en el tiempo.
La utopía y la distopía conviven de manera simbiótica ya que sin finales terribles y mundos desolados, no hay oportunidad para pensar en mejores futuros. A veces las utopías surgen como un espacio de liberación ante realidades que nos sobrepasan, ya sean guerras, enfermedades o desastres naturales. Es humano siempre esperar y soñar con un futuro un poco menos espantoso que nuestro presente.
Aunque esas son historias increíbles que nos hacen reflexionar, tienen un ligero inconveniente y es que no hablan de nuestro contexto como habitantes de México. Por el contrario,muchas veces en este tipo de historias todos los demás países pasan a segundo plano. Por ello, en este artículo te contaremos sobre una obra escrita en nuestro país y que se atrevió a pensar cómo sería nuestro futuro allá en el lejano año de 1919.
La utopía mexicana: Eugenia
El año de 1919, en la siempre calurosa y húmeda península de Yucatán, sería testigo de la publicación de una de las primeras novelas utópicas del siglo XX: Eugenia Esbozo Novelesco de costumbres futuras, de Eduardo Urzaiz.
El autor de esta obra es de origen cubano, pero a los ocho años se trasladó a Yucatán con su familia en busca de mejores condiciones económicas. En 1894 obtuvo su título de profesor en la Escuela Normal, posteriormente estudiaría medicina en la facultad de Medicina y Cirugía, al poco tiempo estudiaría Psiquiatría en Nueva York. Además de sus estudios, dedicó buena parte de su vida a la enseñanza y a la dirección de diversas escuelas en Yucatán. Como verás, Urzaiz era un hombre que amaba aprender y también enseñar.
Curiosamente su obra literaria fue poco difundida y esto, de acuerdo con Gabriel Trujillo Muñoz en su obra Utopías y Quimeras (2016), se debe al desconocimiento de la obra de Urzaiz ya que no suele figurar como un literato, sino más bien como un psiquiatra, pintor y académico reconocido especialmente en Yucatán, pero a lo ancho y largo del mundo literario en nuestro país ha pasado desapercibido. Así que tal vez esa sea la razón por la que por primera vez escuchas sobre él.
Entrando en la obra veremos que la historia está situada en el año 2218 en la llamada ciudad de Villautopía, la cual se puede entender como la ciudad de Mérida en el Futuro. Aquí la sociedad vive en paz y armonía total. Es a través de los ojos de Celiana, la protagonista, que conocemos la transformación del mundo en los últimos siglos. En esta sociedad se han incorporado avances tecnológicos a la vida diaria como los trenes ultra veloces, así como diminutas máquinas de escritura, que recuerdan a nuestras computadoras actuales.
Además de esto el Gobierno es quien tiene un gran control sobre la sociedad, lo cual para nosotros puede ser muy escalofriante, pero para la perspectiva de la época, la idea de un estado que controlaba todo era algo que se esperaba. Recuerda que el autor vivió la época de la Revolución y con ella todo el caos social y político que conlleva, por lo tanto, es natural que anhelara un gobierno con más poder y autoridad sobre la vida diaria.
Dentro de la novela también se exponen cambios en los roles de género y reproductivos; ya que en este mundo futuro se plantea que los hombres sean quienes se embaracen y den a luz, dejando el campo libre a las mujeres para dedicarse a la enseñanza u otras labores que les interesen más allá de la reproducción o el cuidado de la casa.
El pensamiento utópico de Urzaiz es una forma de ruptura de la tradición literaria en México durante los últimos siglos, pues se alejó del naturalismo y del realismo; dejando de lado las novelas de costumbres o el romanticismo nacionalista que prevaleció en México durante todo el siglo XIX. Su novela busca otra manera de plasmar inquietudes e ideologías, como lo son la eugenesia[1], el poder del estado, el control de la natalidad y cuáles elementos se requieren para construir la que según el autor sería una sociedad ideal.
[1] Estudio y aplicación de las leyes biológicas de la herencia orientados al perfeccionamiento de la especie humana (RAE, 2023). Este tipo de pensamiento fue muy popular a inicios del siglo XX, posteriormente daría paso a corrientes fascistas e ideologías que permitían en su momento asegurar (erróneamente) que había mejores seres humanos que otros.
La novela nos propone un futuro donde la idea de nación estaría regida por el progreso y el estado estaría trabajando al servicio de todos los pobladores. Estos elementos reflejan la necesidad de México posrevolucionario de tener gobiernos más estables.
Y también es una obra que nos permite reflexionar sobre cuáles eran las expectativas del futuro para los mexicanos y cómo, a pesar de una guerra de Revolución y la experiencia global de la primera guerra mundial, existía la necesidad de pensar en un futuro prometedor.
Ahora, tal vez tú después de leer este artículo te atrevas también a escribir, dibujar o filmar tus historias sobre cómo sería México en futuro. Así como Eduardo Urzaiz se atrevió hace poco más de cien años.
Referencias
Martré, Gonzalo. La Ciencia Ficción en México, México: IPN. 2004.
Trujillo Muñoz, Gabriel. Utopías y quimeras. Guía de Viaje por los territorios de la Ciencia Ficción. México: Jus.2016.
Urzaiz, E.,Eugenia. Esbozo novelesco de costumbres futuras , intr. de C. Peniche Ponce. México: Universidad Nacional Autónoma de México. 2006.
