En algún lugar
nuestras almas siempre seguirán bailando
dónde la marea se haya calmado
y el atardecer
comience a ceder ante nuestro cansancio.
Volveremos a vernos y ya no será lo mismo
pero nuestros recuerdos
y las emociones que tejimos a través del tiempo
no se irán nunca de ahí
al vernos de nuevo a los ojos
reconoceremos esos trazos que hicimos juntos
sonreiremos y seguramente nos abrazaremos.
Nuevas formas, aromas, memorias de lo que fue nuestro
cesan la angustia de mi tierra dormida
pues está lloviendo en condiciones
la sequía me tenía preocupado
y llega el arcoíris
para reencontrarnos a todos
otra vez.
CategoríaMemorias
