El Salvador es considerado uno de los países más violentos del mundo y en él, las pandillas son un grave problema social. En los barrios más pobres los niños, adolescentes y jóvenes no cuentan con muchas alternativas de vida, probablemente se conviertan en miembros de pandillas. Se trata de una realidad que es muy difícil combatir para el gobierno, las escuelas y los padres de familia. Es en esos barrios donde Gema Dance, una compañía de danza contemporánea, obtiene resultados que otras instituciones no han conseguido: atraer a los niños, adolescentes y jóvenes, antes de formar parte de una pandilla, y enseñarles una manera saludable de cuidar su cuerpo y usar su tiempo, además, de hacerlo en comunidad.
El proceso es el siguiente: los jóvenes maestros llegan al barrio y hacen una invitación a pertenecer a un taller de danza gratuito, capacitan por un tiempo a los más físicamente aptos y, finalmente, dejan el taller de danza en manos de los propios habitantes del barrio. Por supuesto, hay elementos que contribuyen al éxito de esta estrategia. Para empezar, los bailarines tienen una apariencia específica: playeras sin mangas, cuerpo tatuado, paliacate en la cabeza y, en el caso de las mujeres, nada de maquillaje, lo que permite que los habitantes de los barrios los reciban como iguales. La técnica de danza que usan también es muy llamativa para su público objetivo, ya que se trata de saltos, acrobacias, movimientos que implican una gran fuerza y control del cuerpo.
El resultado es que estos niños, adolescentes y jóvenes que se integran al taller de danza, ya no pasan su tiempo en las calles, donde son presa fácil de las pandillas, en vez de eso, pasan su tiempo entrenando su cuerpo en un espacio destinado a bailar.
Hegel es la única figura de la historia de la estética que concibió la complejidad de las obras de arte (Danto, 2010), probablemente, debido a que su perspectiva incluye componentes históricos, políticos y económicos. Aunque este uso actual de la danza probablemente no fue parte de la heterogeneidad de obras de arte que contempla como posibilidades. Sin embargo, observa desde el siglo XIX una tendencia histórica y vislumbra la posibilidad del arte de expresar los más altos intereses del ser humano (Huesca, 2013), lo que forma parte de las reflexiones actuales sobre las nuevas posibilidades del arte. Lo que Hegel propone es que el arte promueve una autoconsciencia colectiva, un autoconocimiento, y, esa función, continúa vigente. Quizá es, incluso, el fundamento filosófico por el que el trabajo que realiza Gema Dance sea tan efectivo.
Para la Sociedad Internacional de Neuroestética, el arte obedece las leyes del cerebro y los circuitos cerebrales se relacionan con la experiencia del espectador del arte. Dado que la complejidad de la problemática mundial requiere soluciones muy creativas, la belleza como realidad biológica aparece como un posible antídoto ante el clima de destrucción generado por la deconstrucción e incluso, quizá, como posible estrategia para disminuir la violencia social y ayudarnos a entender su relación con la criminalidad (Centro de Investigación en Neurohumanidades, 2020). El arte, al ser un tipo de tecnología, reconfigura la forma en que su usuario se relaciona consigo mismo, los otros y su alrededor. Y al involucrar el cuerpo, por lo tanto la sensibilidad, el efecto es sumamente efectivo.
Tratándose de danza, el uso del cuerpo asume un papel primordial ya que una premisa básica es considerar que el movimiento corporal refleja estados emocionales internos y que el cambio en la gama de posibilidades del movimiento conlleva el recuperar un sentido de totalidad por medio de una integración psicofísica (Fishmann, 2001).
Trudy Scoop pensó que todo aquello que uno es se manifiesta y refleja en el cuerpo, “Más aún, aquello que sucede en la mente tiene una reacción concomitante en el cuerpo y aquello que sucede en el cuerpo tiene una reacción concomitante en la mente” (Reca, 2005, p. 76). Esto se debe a que cualquier movimiento en cualquier parte del cuerpo es a la vez adaptativo y expresivo (Bartenieff, 1980) debido a que el cuerpo es el único medio con el que contamos para experimentar la vida y responder a ella (Berger, 1972).
La eficacia de la danza, entonces, viene del autoconocimiento que promueve desde el propio cuerpo conectado al espíritu del usuario por lazos inquebrantables. La danza, pues, permite al individuo que la practica reconectar consigo mismo, con su espíritu y su esencia individual y social. Y esa reconexión, lo acerca un poco más a la salud y, por lo tanto, lo aleja de comportamientos nocivos, que es lo que plantean las Neurohumanidades y también la Neurodanza. Hegel (2006) nunca habla de danza, pero expresa que el arte promueve un estado anímico en el que es posible llegar a un autoconocimiento y autorreflejo de la interioridad.
La danza como herramienta contra las pandillas en los barrios pobres de El Salvador, llevada a cabo por la compañía de danza contemporánea Gema Dance tiene, pues, fundamentos filosóficos. Al tratarse de un nuevo uso de la danza algunos autores dudan sobre si se trata aún de arte, pero, según la teoría hegeliana, sí lo es. Es la respuesta de la humanidad a profundas necesidades actuales, ocasionadas por las formas económicas, políticas, sociales y culturales. Si bien es cierto que se trata de un uso no previsto, también lo es que la realidad actual tampoco pudo haber sido prevista y, sobre todo, es un uso de la danza que dice mucho sobre este momento histórico en específico.
Y tú, ¿crees que las artes ayudan a que el mundo sea un poco mejor?
Referencias
Bartenieff, I. (1980). Body Movement: Coping with the environment. New York: Gordon and Breach Science Publishers.
Centro de Investigación en Neurohumanidades, (2020). Neurohumanidades.WordPress. Recuperado de Neurohumanidades | (wordpress.com)
Danto, A. (2010). Después del fin del arte. España: Paidós.
Fishman, D. (2001). Danzaterapia: orígenes y fundamentos. Recuperado de danzaterapia_origenes_fundamentos.pdf
Hegel, G. W. F. (2006). Filosofía del arte o estética.Trad. Domingo Hernández Sánchez. Madrid, España: Abada Editores/ UAM Ediciones.
Huesca, F. (2013). Walter Benjamin: Hacia un nuevo concepto de arte. Graffylia (16-17), 90-99. Recuperdado de 008.pdf (buap.mx)
Reca, M. (2005). ¿Qué es danza/ movimiento terapia?: el cuerpo en danza. México: Lumen.
