Autor: Andrea Reyes Cabrera
Cierto día de invierno en el pueblo de Rafael Lara Grajales, un grupo de campesinos se encontraban festejando la cosecha de maíz, por la que habían trabajado durante todo el año. Aunque eran diferentes los dueños de las parcelas que se trabajaban en ese lugar, todos los campesinos decidían hacer una sola fiesta, a la que llamaban “La Acabada”.
