Desde la idea filosófica de Aristóteles comprendemos que “el último fundamento del conocimiento se ubica en los sentidos y, particularmente, en las sensaciones” (Aguirre Lora, 2001, p. 6), razón por la cual encontramos en los materiales didácticos la posibilidad de hacer visible el conocimiento, ya que pone en práctica varios de nuestros sentidos. Todo esto apunta a que el docente debe conocer diferentes materiales didácticos, para tener una amplia variedad oportunidades y utilizarlos de acuerdo a los temas que se esté enseñando. En este orden de ideas, el material didáctico es un apoyo que utiliza el maestro para enseñar y que el aprendizaje sea más fácil para sus estudiantes.
¿Por qué utilizar los juegos tradicionales?
Los juegos tradicionales a lo largo de la vida nos permiten conectarnos con nuestro contexto de manera recreativa, potenciando y desarrollando el aprendizaje de diferentes formas a través de las cuales se exploran y ejercitan habilidades físicas y sociales; esto es muy importante debido a que los juegos pueden atrapar la atención de las y los estudiantes durante mayor tiempo, sin darse cuenta de que están aprendiendo y logrando conectar su vida actual con su cultura.
Así, cinco estudiantes de la licenciatura en Procesos Educativos de la BUAP, decidimos explorar qué resultados obtendríamos al diseñar y donar materiales didácticos utilizando juegos tradicionales. De esta manera, nos pusimos manos a la obra y surgió la oportunidad de implementar en el preescolar rural “Antonio Mendiz Bolio”, ubicado en la comunidad de Cuesta Chica Piletas, perteneciente al municipio de Palmar de Bravo, Puebla. Al ser una zona marginada, se realizaron dos intervenciones, una enfocada en el diagnóstico de necesidades y otra en la implementación de los materiales didácticos.
Con el apoyo de la profesora de nuestra licenciatura y quien también pertenece a la comunidad, logramos tener la primera intervención diagnóstica para conocer el contexto y familiarizarnos con las y los niños, pero lo más importante es realizar observaciones para que, en la segunda intervención, se pongan en marcha nuestros materiales didácticos. Sin embargo, puntualizaré algunas necesidades generales y relevantes que presenta ese preescolar:
- Falta de enseñanza en la lectura y escritura.
- No existe la infraestructura necesaria.
- Material educativo insuficiente.
- Falta de participación de la comunidad.
Gracias a esta información, se pensó en materiales didácticos que faciliten el acercamiento y reconocimiento de los juegos tradicionales en la comunidad en la que viven las y los niños. Para eso se eligió utilizar la lotería y el dado, buscando aportar al material educativo insuficiente que existe en dicho preescolar.
De esta manera, fue necesario retomar los dibujos obtenidos durante la intervención diagnóstica sobre los juegos tradicionales que más juegan las y los niños en su comunidad. Con esto, se inició la parte del diseño, lo cual se escogió por ilustraciones que fueran fácil de identificar, utilizando un estilo redondeado para una presentación más adorable y apta para las y los niños. Después, se realizó un sondeo para la paleta de colores basado en los dibujos, esto para que se sintieran más familiarizados y tengan la capacidad de reconocer fácilmente la imagen que se presenta en la lotería o el dado.
En noviembre de 2022, se llevó a cabo la implementación de los materiales didácticos, y para proporcionar un panorama más amplio de nuestros materiales, se mostró a las y los niños una serie de adivinanzas y estímulos visuales (ilustraciones de los juegos tradicionales), para así identificar qué juegos les resultan conocidos.
Después de que tuvieron un acercamiento sobre su identidad comunitaria, se implementó la lotería titulada “¿Qué juega mi comunidad?”, orientada a enseñar y relacionar imágenes sencillas con su entorno, facilitando así un acercamiento a los juegos tradicionales. Para poner a prueba este material, los tableros se repartieron en parejas, y posteriormente, se mostraron ilustraciones de los juegos tradicionales para que las y los niños relacionen junto con su pareja la ilustración que se vincula con su tablero, colocando un objeto pequeño.
Por otro lado, en la implementación del dado titulado “¿Recuerdas el juego?”, fue más dinámico y sencillo de manejar, ya que el juego contiene tres ilustraciones y tres adivinanzas. Las y los niños lanzan el dado y dependiendo de lo que se aparezca (ilustración o adivinanza), tendrán que explicar el juego o adivinarlo respectivamente.
La implementación de estos dos materiales salió exitosa y eficaz para el aprendizaje de las y los niños, desarrollaron habilidades de pronunciación, lenguaje y estimulación de habilidades físicas. Además de que obtuvieron un aprendizaje significativo antes, durante y después de las actividades, ya que se mostró un interés por participar en ellas, se logró que generaran una conversación, interés por conocer más, la habilidad de desenvolverse entre compañeros, trabajo en equipo, conocimiento acerca de los juegos tradicionales y diferencias significativas para expresar sus ideas y experiencias. Esto quiere decir que las actividades se desarrollaron adecuadamente para su aprendizaje.
De este modo, nos enfrentamos al desafío de fortalecer los conocimientos, mediante una relación más sencilla, pero a la vez más efectiva; fue el momento de establecer una línea de aprendizaje que nos permitiera reconocer con quiénes estábamos trabajando y con qué lograríamos enseñar un tema tan complejo como lo puede ser “la identidad comunitaria”. Consideramos que sí se cumplió la intervención de manera precisa y como se tenía planeado, notamos un gran entusiasmo por parte de las y los niños, además de que fue necesario realizar materiales y actividades que fueran fáciles tanto de explicar como de aplicar en el nivel preescolar. Logramos que se sintieran cómodos para disfrutar de juegos mientras aprenden y se conectan con las tradiciones y costumbres de su comunidad.
Es importante mencionar que fue una experiencia inolvidable e importante; poder implementar los materiales didácticos en una comunidad rural, con niñas y niños de nivel preescolar, fue totalmente un aporte con mucha dedicación y esfuerzo, con la finalidad de donar recursos para fomentar el aprendizaje y la identidad cultural de esta comunidad, por medio de juegos tradicionales que más comúnmente practican. Todo esto apunta a que el juego es un elemento primordial para la educación.
Referencias
Aguirre Lora, M. E. (2001). Enseñar con textos e imágenes. Una de las aportaciones de Juan Amós Comenio. REDIE. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 3(1), 1-20. https://www.redalyc.org/pdf/155/15503101.pdf
