Deuda insaldable & Durango

Deuda insaldable

A MMV, después de tanto…

Hoy

ante la mirada de unos cuantos

pero suficientes

vivo el peso de mis faltas 

por cada palabra 

que el silencio fue oxidando 

en la fosa de las manos.

 

Cabizbajo

la impotencia se coagula en la garganta

hasta escabullirse por las sienes, 

como si le concedieras vida 

para al fin esparcirse en la tierra, 

pero sólo sucumbe en la frontera 

de la pluma

y el renglón

 

No hay morada 

donde mis palabras puedan habitar:

son tan ingenuas que imagina exilios en labios ajenos

en especial los tuyos.

 

Por eso dime, 

¿qué puedo hacer con esta deuda

expedida por la muerte

y firmada por mi vergüenza? 

Porque no importa que tanto te escriba

siempre te terminaré debiendo…

Durango

Más allá del agua

está el aquí y el allá 

mirándose fijos como dos ventanas abiertas

que intentan descifrar el serpenteante silencio

inscrito en el asfalto; 

un silencio entretejido por las cruces 

que intentan arrancarle el carmesí al cielo

en busca de abrigo

porque no hay caricia más cruel

que la que envuelve los pastizales.

Más allá del agua

siento que me vuelvo desierto:

un desierto tan denso

tan enfermo de despedidas

donde solo habita el sueño de los alacranes

en cada grieta decanta la sangre

de una herida que se niega a cerrarse:

esta herida 

que llamo 

mi hogar.

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