Autor: Daniel Alonso Coeto
El telescopio para observación astronómica es un instrumento óptico que existe desde el siglo XVII. Galileo fue el primero en usarlo, aunque existen dudas.
Poseía un sencillo refractor de 30 mm y una calidad óptica muy pobre con el que pudo observar los cuatro satélites visibles de Júpiter -hoy conocidos como satélites galileanos en su honor-. También observó los cráteres de la Luna y las manchas solares (sin emplear la protección adecuada, por lo que poco a poco fue perdiendo visión hasta que, al final de su vida, se quedó ciego). Un instrumento tan sencillo como el suyo le dio muchísimas satisfacciones y pudo hacer grandes descubrimientos con él.
